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" -Pero si poseen la energía termonuclear,¿dónde realizan las pruebas y las explosiones?
-En su propio planeta, señor.
Naron se irguió en sus seis metros de estatura y tronó:
-¿En su propio planeta?
-Sí, señor.
Con gesto pausado, Naron sacó la pluma y tachó con una raya la última anotación en el libro pequeño. Era un hecho sin precedentes; pero es que Naron era muy sabio y capaz de ver lo inevitable como nadie en la galaxia.
-¡Asnos estúpidos!- murmuró."
[Isaac Asimov - Relato corto titulado "Asnos Estúpidos"]
Mi buen amigo Gumersindo Amador y yo estamos hablando el otro día:
- Hay que ver la que se traen los ecologistas pesados estos, oye. Ahora están con el tema de las nucleares. - me dice.
- ¿Qué es lo que reivindican? - le pregunto, ya sabiendo la respuesta.
- Pues lo de siempre, que se cierren las centrales nucleares. - en realidad no siempre reivindican eso, pero bueno. Mis pacientes lectores saben que Gumersindo prefiere no complicarse mucho a la hora de hacer afirmaciones - Querrán que volvamos a talar leña del monte para obtener energía. O al molino de agua aquel del Medioevo. - me responde él. Yo prefiero no decirle que raro es el monte en el planeta en el que no se está ya talando leña, y pocas cuencas fluviales quedan, por ejemplo en España (menos del 10%, creo recordar), sin aprovechar para energía hidráulica. Es que lo veo lanzándose, así que lo dejo seguir. Además, el meollo de la cuestión es otro, así que espero que lo saque. - Total, porque una vez hubo un accidente nuclear, por ahí, - hace un gesto vago de distancia con la mano - hay que ver la que arman.
El eufemismo se refiere a Chernobil, para quien no lo sepa. Digo eufemismo porque es un poco como lo que pasó en la película "Aliens. El Octavo Pasajero" con Ash, el androide de la nave espacial, que según la corporación que lo fabricó "tuvo un mal funcionamiento". Casi mata, entre unas cosas y otras, a toda la tripulación, fue su pequeño fallo de funcionamiento. Pero volvamos a Gumersindo, que, como hace cuando cree que está hilando un buen discurso, va ya a toda pastilla:
- ¿No ven que tenemos que vivir primero las personas, y después ya nos cuidaremos de los pajaritos y los zorros silvestres? - no hay zorros domésticos, me parece, pero aquí ya mejor ni entro, que luego me dice que parezco la Wikipedia de tanto corregirle.
El caso de Gumersindo es paradigmático, pues en realidad mucha es la gente que no conoce del tremendo y aterrador peligro que supone el uso de la energía nuclear, tal es la desinformación a la que les han sometido los medios de prensa tradicionales, bajo el total y absoluto control de los poderosos del mundo (que son, mire usted qué cosa, los dueños de esas centrales nucleares).
Siguen a continuación, de manera resumida, mis razones para la no proliferación nuclear, o cuanto menos para su uso comedido y mucho más mesurado del que se hace hoy día.
La energía nuclear, pese a ser muy eficiente, no es portable, como sí lo es, por ejemplo, el petróleo. Nunca tendremos, parece, un automóvil alimentado con su pequeño reactor nuclear; eso dejémoslo para el Delorean de "Regreso al Futuro". Así pues, la energía nuclear tan sólo alimentará, básicamente, nuestras redes eléctricas. De modo que no se traguen el cuento de panacea energética definitiva que nos quieren vender.
La energía nuclear requiere de una enorme inversión y años de puesta en marcha para cada central nuclear. No es tan sencillo afirmar que esa inversión se amortice.
La energía nuclear genera residuos. Residuos de lo que me atrevo a clasificar como toxicidad suprema: dañan a los seres vivos por inhalación o por proximidad. Algunos de ellos durante miles de años. Y son, que nosotros sepamos, virtualmente imposibles de limpiar o eliminar; incluso se introducen en la cadena trófica con insultante facilidad: contaminan la hierba, que se la come la vaca, y ya tenemos leche contaminada en la mesa. Aún no existe solución viable para dichos residuos, por mucho que FalsiMedia se empeñe en que sí. Aparte de enterrarlos, claro. Oh, y vigilarlos durante... miles de años. No vaya un gracioso a desenterrarlos.
La energía nuclear se genera en centrales nucleares que están sujetas a fallos. Personalmente me creo la opinión de los expertos en estos temas que cifran en una probabilidad entre mil por año de accidente nuclear tipo Chernobil. Demasiado para que la raza humana se lo pueda permitir; recuerden: radioactividad liberada a la atmósfera se quedará ahí durante miles de años. Y el hecho de que estas centrales nucleares sean privatizadas no nos ofrece mejores perspectivas, la verdad. ¿Acaso la empresa privada no hace chapuzas, incluso mayores?
La energía nuclear tiene, entre sus subproductos, las armas nucleares. A los militares les encantan. A los que tenemos algo de humanidad y nos hemos informado de lo que hacen nos generan temblores. Quiero decir antes de que las usen contra nosotros. ¿Tiene la raza dominante del planeta la madurez necesaria para poseer unas armas que, a largo plazo, dañan tanto a atacante como a atacado? Bertrand Russell y Albert Einstein, en su Manifiesto a Naciones Unidas, dijeron al respecto:
"He aquí el problema que les presentamos, duro, temible, y del que es imposible escapar: ¿debemos poner fin a la raza humana o debe la humanidad renunciar a la guerra?"
Quizá debieramos, como en el relato de Asimov, esperar a tener una estación espacial lo bastante desarrollada para investigar la energía nuclear.
¿Cómo, entonces, vamos a "vivir las personas" sin la energía nuclear? Pues con esquemas más sensatos de ahorro energético (y de ahorro de recursos, pues vienen a ser casi lo mismo): En vez de tener en la empresa el sacapuntas automático (eléctrico) para los lápices usemos el de manivela. Los frikys de la informática que se apañen sin sus mega-tarjetas gráficas para mover mejor sus animaciones en 3D, que ya me parece que van por 1.500 Watios las fuentes de alimentación de los ordenadores (toma ya, lo mismo que un aparato de aire acondicionado. ¿Quién dijo que el ordenata gastaba lo mismo que una bombilla?). La iluminacion de Navidad de la ciudad, destinada básicamente a disparar el consumismo (compras navideñas y turismo), nos la ahorramos. Las de otras fiestas varias también. Procuramos vivir de día y dormir de noche, que, oh sorpresa, resulta que no sólo es un ahorro de electricidad, sino que hasta es mejor para nuestra salud. Y así mil cosas. Mil una, como quien dice.
A continuación les dejo un par de lecturas interesantes para aquellos de mis amables lectores que quieran ampliar información:
El camión sin frenos - Porqué estalló Chernobyl (2006-04-21): «Y no pasa nada. ¡Nada!». Interesantes detalles sobre cómo afrontó un gobierno incompetente, inepto y cerrado de mollera un gran desastre ecológico como el de Chernobil. Aquí en España tuvimos un ejemplo parecido de actuación política burra con el gobierno de Ánsar cuando lo del Prestige, ¿se acuerdan?
Energía nuclear - La democracia y el desastre (2008-09-23): una descripción de porqué los reactores nucleares son peligrosos en una sociedad que no tiene democracias más que en apariencia, y en la que los intereses económicos o militares priman sobre la salud de las personas.
La Coña de Garoña (documento PDF): Pedro Prieto, vicepresidente de AEREN, analiza los 10 puntos a favor de la energía nuclear presentados por el foro "Yo Soy Nuclear". De lectura recomendada para rebatir a sus desinformados amiguetes, que de ver el telediario ya creen saber todo lo que se necesita sobre las Nucleares.
- "Asnos Estúpidos" completo: El siempre pedagógico Maestro Asimov ejemplifica en este su relato corto nuestra insensatez con el tema. Como suele ocurrir con sus palabras, tanto hoy, como cuando las escribió hace décadas, siguen siendo perfectamente válidas.
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martes, 18 de agosto de 2009
Explicación para Torpes Escrita por un Torpe - Qué Está Pasando en Honduras
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"Si quieres ver una imagen del futuro, imagina una bota golpeando un rostro humano... para siempre."
[George Orwell - Escritor]
"Un rasgo quizá no colectivo, pero sí bastante común en la gente francesa es el convencimiento de que las libertades públicas y los derechos sociales existen porque los propios ciudadanos presentes y sus ancestros, generación tras generación, los han conquistado y mantenido en un duro y constante tira y afloja con los aspirantes a dueños exclusivos del poder. De lo cual extraen la creencia de que, si no defienden ellos mismos esas adquisiciones, no las defiende nadie."
[Javier Ortiz - Periodista Español]
¿Qué está pasando en Honduras (ya saben, los del «¡Viva Honduras!»)?
Que los EEUU de América, ¡oh sorpresa!, están dando un golpe de estado. Lo dan los militares de allí, pero con su ayuda, bajo sus auspicios, y cuando no órdenes directas de Washington. Nuestra prensa ya se encarga de encubrirlo y contarnos que lo que pasa es que en "esos países" siempre están liados y no saben vivir en paz. Oh, y los intentos de no llamarlo golpe de estado al principio han sido unánimes. ¿Queda alguien que aún crea que la prensa no está coordinadamente bajo control de los poderosos del mundo?
¿Por qué querría EEUU dar un golpe de estado en Honduras?
Básicamente por las mismas razones por las que lleva décadas dándolos en el resto de latinoamérica: para imponer gobernantes afines a sus intereses. Zelaya, actual presidente electo, estaba empezando a hacer cosas que a ellos no les gustaban, léase preocuparse un poco de combatir la pobreza y compartir la riqueza del país, en lugar de dejarla en manos de las multinacionales made in USA. Así mismo sirve de aviso a otros países de la zona, que están empezando a unirse entre ellos frente al enemigo común del Norte. Por ello el Lunes 20 de Julio un portavoz gubernamental en Washington declaró que no consideran golpe de estado lo ocurrido en Honduras y que Zelaya "debería aprender la lección".
¿Seguro que han sido ellos?
Pues usted me dirá: el Centro de Mando de la Fuerza Aérea del Ejército de Honduras está en una base militar estadounidense. Y al ejército de Honduras en general lo han adiestrado ellos. Por no citar que son los únicos que no han retirado a su embajador del país. Abra usted los ojos, amable lector: allí no se mueve un fusil sin que lo ordenen los gringos.
¿Y ahora qué va a pasar?
Pues sabe Dios. Los EEUU hacen todo lo posible para marear la perdiz a ver si el pueblo se cansa y se rinde, porque no paran de manifestarse (pacíficamente, ténganlo claro) en las calles pidiendo la vuelta de su presidente electo. Mientras tanto, el ejército cafre de allí los mata, apaliza y tortura a destajo. Y por una vez, al menos por una vez, cualquier ciudadano de a pie con la inteligencia suficiente para caminar y respirar a la vez (televidentes incluídos) se ha dado cuenta de quiénes son los malos de la película. Bueno, salvo alguna excepción, claro, que ya se sabe, hay gente para todo (posible efecto secundario de la visita por la bodega de vinos). A ver qué montaje hacen ahora en la tele para convencernos de que el gobierno golpista es el que tiene que quedarse.
Y todo esto ¿a mí qué me importa?
Todo esto es de suma importancia, amable lector. Aunque usted fuera inhumano y le trajeran sin cuidado las muertes del golpismo, este asunto le incumbe, y mucho. Porque la llegada a buen puerto de este golpe de estado podría ser un paso en la aceptación (inconsciente, quizá) por parte de la sociedad de que los poderosos hacen con nosotros lo que quieren y no podemos hacer nada para evitarlo. Podría «educarnos» aún más en el callar y obedecer frente a las injusticias. Podría facilitarles a los poderosos gobernar con el brazo fuerte de las armas sin que pataleemos. En España esto fue especialmente paradigmático con la intervención en la guerra de agresión a Irak: las inmensas manifestaciones (las más grandes habidas nunca en el país) en contra no bastaron, así que en el imaginario colectivo quedó la idea de que no sirvió de nada. Ahora mírennos: estamos participando en tantas guerras de agresión, que el pueblo ni siquiera podría enumerar dónde están nuestras tropas. Y aquí no pasa nada, nada.
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"Si quieres ver una imagen del futuro, imagina una bota golpeando un rostro humano... para siempre."
[George Orwell - Escritor]
"Un rasgo quizá no colectivo, pero sí bastante común en la gente francesa es el convencimiento de que las libertades públicas y los derechos sociales existen porque los propios ciudadanos presentes y sus ancestros, generación tras generación, los han conquistado y mantenido en un duro y constante tira y afloja con los aspirantes a dueños exclusivos del poder. De lo cual extraen la creencia de que, si no defienden ellos mismos esas adquisiciones, no las defiende nadie."
[Javier Ortiz - Periodista Español]
¿Qué está pasando en Honduras (ya saben, los del «¡Viva Honduras!»)?
Que los EEUU de América, ¡oh sorpresa!, están dando un golpe de estado. Lo dan los militares de allí, pero con su ayuda, bajo sus auspicios, y cuando no órdenes directas de Washington. Nuestra prensa ya se encarga de encubrirlo y contarnos que lo que pasa es que en "esos países" siempre están liados y no saben vivir en paz. Oh, y los intentos de no llamarlo golpe de estado al principio han sido unánimes. ¿Queda alguien que aún crea que la prensa no está coordinadamente bajo control de los poderosos del mundo?
¿Por qué querría EEUU dar un golpe de estado en Honduras?
Básicamente por las mismas razones por las que lleva décadas dándolos en el resto de latinoamérica: para imponer gobernantes afines a sus intereses. Zelaya, actual presidente electo, estaba empezando a hacer cosas que a ellos no les gustaban, léase preocuparse un poco de combatir la pobreza y compartir la riqueza del país, en lugar de dejarla en manos de las multinacionales made in USA. Así mismo sirve de aviso a otros países de la zona, que están empezando a unirse entre ellos frente al enemigo común del Norte. Por ello el Lunes 20 de Julio un portavoz gubernamental en Washington declaró que no consideran golpe de estado lo ocurrido en Honduras y que Zelaya "debería aprender la lección".
¿Seguro que han sido ellos?
Pues usted me dirá: el Centro de Mando de la Fuerza Aérea del Ejército de Honduras está en una base militar estadounidense. Y al ejército de Honduras en general lo han adiestrado ellos. Por no citar que son los únicos que no han retirado a su embajador del país. Abra usted los ojos, amable lector: allí no se mueve un fusil sin que lo ordenen los gringos.
¿Y ahora qué va a pasar?
Pues sabe Dios. Los EEUU hacen todo lo posible para marear la perdiz a ver si el pueblo se cansa y se rinde, porque no paran de manifestarse (pacíficamente, ténganlo claro) en las calles pidiendo la vuelta de su presidente electo. Mientras tanto, el ejército cafre de allí los mata, apaliza y tortura a destajo. Y por una vez, al menos por una vez, cualquier ciudadano de a pie con la inteligencia suficiente para caminar y respirar a la vez (televidentes incluídos) se ha dado cuenta de quiénes son los malos de la película. Bueno, salvo alguna excepción, claro, que ya se sabe, hay gente para todo (posible efecto secundario de la visita por la bodega de vinos). A ver qué montaje hacen ahora en la tele para convencernos de que el gobierno golpista es el que tiene que quedarse.
Y todo esto ¿a mí qué me importa?
Todo esto es de suma importancia, amable lector. Aunque usted fuera inhumano y le trajeran sin cuidado las muertes del golpismo, este asunto le incumbe, y mucho. Porque la llegada a buen puerto de este golpe de estado podría ser un paso en la aceptación (inconsciente, quizá) por parte de la sociedad de que los poderosos hacen con nosotros lo que quieren y no podemos hacer nada para evitarlo. Podría «educarnos» aún más en el callar y obedecer frente a las injusticias. Podría facilitarles a los poderosos gobernar con el brazo fuerte de las armas sin que pataleemos. En España esto fue especialmente paradigmático con la intervención en la guerra de agresión a Irak: las inmensas manifestaciones (las más grandes habidas nunca en el país) en contra no bastaron, así que en el imaginario colectivo quedó la idea de que no sirvió de nada. Ahora mírennos: estamos participando en tantas guerras de agresión, que el pueblo ni siquiera podría enumerar dónde están nuestras tropas. Y aquí no pasa nada, nada.
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domingo, 16 de agosto de 2009
Apologías del Absurdo - El Empleo para Más Adelante
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Declaraciones del ministro de turno del Gobierno Español (no he oído bien el nombre, se me ha escapado, pero este se entera quién soy yo para la próxima gansada que le pille):
"El empleo en España se recuperará más tarde que la Economía"
Tras decirlo creo que hizo como el Dios ese, que descansó.
Cosa que no se puede decir que haya hecho yo, no. Porque le llevo dando a la declaración tantas vueltas como hice la vez que me encontré un cartel en un aserradero de carretera que afirmaba vender "Leña Ecológica". ¿Cómo se puede vender leña ecológica? ¿Y no será, ya puestos, toda la leña ecológica, por ser de cultivo natural o algo así? O al reves, dado que consume recursos no renovables, ¿no será toda la leña antiecológica? El que escribe algo así ¿tendrá claro lo que es ser ecológico? Incluso ¿tendrá claro lo que es la leña?
Del mismo modo, desde mi escaso conocimiento de esto de la Economía, me planteo: ¿cómo se puede recuperar la Economía sin que se recupere el empleo? ¿Quién trabaja aquí entonces para hacer las cosas, los androides de las novelas de Isaac Asimov? ¿No van más bien parejos los dos conceptos en su desarrollo? Quien dice algo así ¿tiene claro lo que es la Economía? Y, ya puestos, quien escribe algo así ¿tiene claro lo que es el empleo?
Rumiando, rumiando, a mi mala uva característica se le ocurre otra posibilidad: los de arriba pretenden que el pueblo bajo, que es tonto y no se entera de nada, no alborote cuando los políticos destinen partidas de cantidades bestiales de nuestro dinero para dárselas a las multinacionales con el cuento de que eso mejorará "La Economía" aunque no la vida del ciudadano de a pie; vamos, que trabajo no vas a tener, Perico, pero que tú tranquilo que esto que estamos haciendo sirve, confi, tío.
"Es que el empleo se recuperará después. Ahora estamos recuperando la Economía. Haga el favor de no molestar."
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Declaraciones del ministro de turno del Gobierno Español (no he oído bien el nombre, se me ha escapado, pero este se entera quién soy yo para la próxima gansada que le pille):
"El empleo en España se recuperará más tarde que la Economía"
Tras decirlo creo que hizo como el Dios ese, que descansó.
Cosa que no se puede decir que haya hecho yo, no. Porque le llevo dando a la declaración tantas vueltas como hice la vez que me encontré un cartel en un aserradero de carretera que afirmaba vender "Leña Ecológica". ¿Cómo se puede vender leña ecológica? ¿Y no será, ya puestos, toda la leña ecológica, por ser de cultivo natural o algo así? O al reves, dado que consume recursos no renovables, ¿no será toda la leña antiecológica? El que escribe algo así ¿tendrá claro lo que es ser ecológico? Incluso ¿tendrá claro lo que es la leña?
Del mismo modo, desde mi escaso conocimiento de esto de la Economía, me planteo: ¿cómo se puede recuperar la Economía sin que se recupere el empleo? ¿Quién trabaja aquí entonces para hacer las cosas, los androides de las novelas de Isaac Asimov? ¿No van más bien parejos los dos conceptos en su desarrollo? Quien dice algo así ¿tiene claro lo que es la Economía? Y, ya puestos, quien escribe algo así ¿tiene claro lo que es el empleo?
Rumiando, rumiando, a mi mala uva característica se le ocurre otra posibilidad: los de arriba pretenden que el pueblo bajo, que es tonto y no se entera de nada, no alborote cuando los políticos destinen partidas de cantidades bestiales de nuestro dinero para dárselas a las multinacionales con el cuento de que eso mejorará "La Economía" aunque no la vida del ciudadano de a pie; vamos, que trabajo no vas a tener, Perico, pero que tú tranquilo que esto que estamos haciendo sirve, confi, tío.
"Es que el empleo se recuperará después. Ahora estamos recuperando la Economía. Haga el favor de no molestar."
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viernes, 14 de agosto de 2009
Explicación para Torpes Escrita por un Torpe - Los Préstamos con Intereses y su Efecto Destructivo
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"El capital debe protegerse a sí mismo de todas las maneras posibles, por combinación y legislación. Las deudas se deben exigir, los bonos e hipotecas deben exigirse lo más rápido posible. Cuando, por los procesos de la ley, la gente pierda sus hogares, se volverán más dóciles y se gobernará más fácilmente con la influencia del brazo fuerte del gobierno, aplicado por una potencia central monetaria bajo el control de los principales financistas.
Esta verdad es bien conocida entre nuestros principales hombres ahora empeñados en formar un imperio financiero para gobernar el mundo.
Dividiendo a los votantes a través del sistema político partidario, podemos hacer que pierdan su energía en luchar sobre cuestiones sin importancia real. Así, mediante acciones discretas podemos asegurar para nosotros lo que ha sido tan bien planeado y tan exitosamente ejecutado."
[Revista del banquero de los E.E.U.U. del 25 de agosto 1924]
"Los pocos que pueden entender el sistema (cheques y créditos) estarán tan interesados en sus beneficios, o serán tan dependientes de sus favores, que no habrá oposición por parte de ese grupo. Mientras que, por otra parte, la gran cantidad de gente mentalmente incapaz de comprender la enorme ventaja que el capital deriva [N. del T: obtiene o roba] del sistema, llevará sus cargas sin queja y quizás sin incluso sospechar que el sistema es hostil (que hace daño) a sus intereses."
[Extracto de una carta escrita por Rothschild Brothers de Londres a una firma de banqueros de Nueva York el 25 de junio de 1863]
"Pienso que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejercitos listos para el combate. Si el pueblo estadounidense permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos privados, y todas las entidades que florecerán en torno a ellos, privarán a los ciudadanos de lo que les pertenece, primero con la inflación y más tarde con la recesión, hasta que sus hijos se despierten, sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron."
[Extracto de una carta que Thomas Jefferson, tercer Presidente USA, envió en 1802 a Albert Gallatin, entonces Secretario del Tesoro]
"La batalla que se ha filtrado bajo los siglos y que tendrá que ser luchada más pronto o más tarde es la de la gente vs. los Bancos."
[Lord Acton - Lord Jefe de Justicia de Inglaterra - 1875]
"usura. (Del lat. usūra):
1. f. Interés que se lleva por el dinero o el género en el contrato de mutuo o préstamo."
[Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española]
- Bueno, venga ya, ¿quieres ponerte un sombrero de copa, también, para darle más realismo a la cosa?
El que había hablado era mi buen amigo Gumersindo Amador. Estaba sentado en una mesa junto a mí y otro amigo nuestro, llamado Godofredo, que llevaba unos auriculares en las orejas y escuchaba "el partido" (como no entiendo mucho de estas cosas, yo no sé si cuando alguien escucha "el partido" se trata siempre del mismo partido, pero prefería no preguntar). Se suponía que íbamos a hacer un experimento de economía, nada menos. O más bien un experimento para torpes, a ver si así lograba yo entender el tema de los créditos fiduciarios.
- Tú deja, Gumersindo, que esto puede seros formativo. Bueno, serte - dije yo mirando a Godofredo, que parecía un poco como en trance.
Habíamos traído a Godofredo porque yo estimé que dos jugadores pudiera ser poco para representar el "universo de población". Él se había prestado a ello si le dejábamos llevar los auriculares esos, que decía que eran un modelo de no sé qué tecnología de cancelación de ruido ambiente que te aisla aún más del mundo exterior. En cuanto a Gumersindo, había venido más que nada porque, en su fuero interno, sabe que no es la primera vez que le enseño algo aunque de partida parezca que estoy haciendo alguna cosa rara. De hecho, tengo que confesar que, en un primer vistazo, yo casi siempre parezco estar haciendo o estar hablando de alguna cosa rara. Así que cuando le dije de jugar al Monopoly no se extrañó mucho que digamos.
En realidad al Monopoly siempre habíamos jugado sentados en el suelo, pero ya se sabe, los años no perdonan y la espalda se queja, así que a la mesa tocaba. Comencé a repartir el dinero inicial, sacándolo de la caja ("la banca", supongo que procedía llamarla, un nombre muy apropiado, me pareció).
- Bien, - dije yo - como de partida los jugadores no tenemos ni un dólar, pues la banca nos hace un préstamo inicial de crédito al diez por ciento anual, de mil dólares a cada uno, y que el año sean doce turnos de juego, así que al primer año habrá que devolver 1100, o como te esperes al segundo, pues peor para tí, porque serán 1200 los que tendrás que devolver, y así ¿de acuerdo?
- Sí, de acuerdo. - dijo Gumersindo. Me pareció que ya se me impacientaba. Pues empezábamos bien.
Godofredo no dijo ni mu. Estaba con la mirada perdida, así que me atuve a lo del "quien calla otorga", y nos dí 1000 dólares ($) a cada uno, que saqué, claro, de la banca. Godofredo miró el fajo de billetes cuando se lo pusimos delante, y lo dejó en la mesa sin tocarlo.
Y nos pusimos a jugar, como cuando niños. Verán ustedes, para quien no sepa muy bien cómo va el Monopoly, básteles saber que uno tira sus dados para avanzar por el tablero y, en función de las casillas en las que caiga la ficha, unos jugadores ganan dinero de otros (dinero que han de pagarles los otros), y también ganan (de la banca) o pierden, pero de manera más o menos aleatoria: que si uno cae en la carcel, a pagar 5$ (a la banca), que si cae en una cartita de esas que le dan una herencia, gana 3$ (de la banca), etc.
A Godofredo, claro, le tirábamos los dados nosotros, le movíamos la ficha y le manejábamos el dinero, mientras él ni se inmutaba. Seguro que no tiene nada que ver, pero me acordé en aquel momento de que Godofredo estaba casado. Al menos no daba problemas, que ya les contaré otro día de un amigo de Gumersindo que de niño esnifaba pegamento y quemaba gasolina en su habitación, ya.
De modo que el estado inicial de la cosa dineraria era:
Yo: 1.000$
Gumersindo: 1.000$
Godofredo: 1.000$
Total: 3.000$
Pero hete aquí que al año de juego (12 turnos, ya saben), Gumersindo, que en realidad cuando deja de pensar con las emociones (o sea, cuando piensa) de tonto no tiene un pelo, se dio cuenta de algo interesante:
- Pero vamos a ver, esto está mal.
- ¿Qué es lo que está mal? - dije yo.
- !UY¡ - habló, por primera vez, Godofredo.
Ambos lo miramos.
- Casi entra. - nos dijo sonriente. Se trataba de algo de "el partido". Ya decía yo.
- Seguro que usa los auriculares esos con tecnología de cancelación de sonido ambiental para no oír a su mujer, en casa. - dije yo maliciosamente. - Pero ¿qué me decías, Gumersindo?
- Que aquí hay trampa. - continuó Gumersindo, volviendo a lo nuestro.
El estado del evento moneteril era:
Yo: 1.050$
Gumersindo: 980$
Godofredo: 1.030$
Total: 3.060$
- ¿Trampa? ¿Cómo que trampa? No empecemos, ¿eh? - dije yo. Gumersindo de niños siempre me decía que yo hacía trampa cuando jugábamos a los juegos, así que tuve un repentino "déja vu", sea lo que sea eso.
- Que no, que no digo eso, - respondió él, intuyendo mi "déja vu", aunque tampoco sabía lo que era eso - que digo que aquí en «un año» no hemos ganado bastante dinero como para devolver los 1.100$ por cabeza que tenemos que devolver cada uno. Yo creí que para estas alturas ya tendría yo 1.500$ por lo menos, y así devolvía el préstamo de la banca esa, y me quedaba con 400$. Pero es que ni quedándome con una mano alante y otra atrás. No me llega.
- Bueno, si quieres jugamos otro año más.
- Sí, hombre, que te lo has creído.
- O dos. O tres. - insistí yo.
- Tururú - se cerró en banda él - que cada año que pasa hay que devolver más. Que has empezado mal. Que ya he hecho yo cuentas y he visto la trampa.
- Bueno, ¿y cuál es la trampa? - dije yo.
- Pues muy fácil: que los préstamos son a un interés del diez por ciento, y los jugadores aquí no incrementamos nuestra riqueza total en diez por ciento, sino en mucho menos. Eso si es que la incrementamos, que tampoco me ha quedado claro.
- ¡GOL! - dijo Godofredo. Pero lo dijo como quien dice "Me han diagnosticado un cáncer de omóplato". Yo creía que los goles esos se decían con alegría.
A continuación el experimento científico se interrumpió un poco, mientras Gumersindo se interesaba por el asunto del gol ese. Yo me enteré del tema en función de la atención que presté, así que poca cosa. Al menos aproveché el cambio de temática para que siguiéramos con lo nuestro, y probáramos un par de años de juego más, a ver qué pasaba.
En tres años más, o sea, cuatro años desde que empezamos, la cosa estaba así:
Yo: 1.430$
Gumersindo: 870$
Godofredo: 1.140$
Total: 3.440$
Gumersindo estaba ya que echaba chispas. Yo que lo conozco sé que era por ir el último, pero él, empeñado en demostrar que la cosa era un timo, me salió con otra lección de economía:
- Pero si es que mira: el mundo de juego tiene 3.000$ iniciales sumando lo que tenemos los tres, y al año hay que devolver 3.300$. Entre todos, claro. - dijo acalorado.
- ¿Y qué? - dije yo.
- Pues que no llegamos a 3.300$ entre los tres. La riqueza del mundo de juego, o sea, la nuestra, no se incrementa tan rápido como los intereses a pagar. Quizá alguno de nosotros llegue a tener bastante para quitarse la deuda con la banca de encima, pero será a costa de que lo hayan perdido los demás. Es decir, que la banca esa nos chupa la sangre. - dijo señalando a la caja, donde estaba el total del dinero del juego - No se pueden dar créditos cobrando luego un interés mayor del incremento esperado para la riqueza del mundo de juego. - concluye con, debo decir, una frase bastante académica. Al menos para él.
- Tienes razón. - admito yo - Incluso, si tenemos en cuenta que quizá la riqueza total del mundo de juego puede que ni tan siquiera se incremente, creo que la banca ni siquiera debería dar préstamos con intereses.
- Claro. Me alegra que lo hayas entendido. - sonríe él ufano.
- Quizá con el mundo real debería hacerse algo parecido, ¿no crees? - le golpeo yo a traición, como me gusta hacerle.
- ¿Qué? - me mira como si me hubiera vuelto loco. Cosa que hace con mucha frecuencia.
- Vamos, eso me parece a mí. - respondo yo para dejarlo pensar.
- Pero... pero... pero ¿qué tiene que ver el mundo real con el Monopoly este? - me dice convencido de que ya estoy desbarrando.
- Pues que en el mundo real también se dan préstamos. - respondo yo.
- Sí... sí... muy bien, sí, pero... pero... - se me atasca él.
- Y a esos intereses. O incluso mayores. - sigo yo.
- Bueno... bueno... sí, pero... - Gumersindo andaba como el que descubre que JesuCristo se ha reencarnado en el último novio de Ana Obregón.
Ahí se quedó la cosa. Acabamos medio apesadumbrados, como quien dice. Godofredo porque al parecer había perdido "el partido" (se supone que él no jugaba, que para eso estaba escuchándolo desde otro sitio, pero a pesar de ello él usaba esa expresión), Gumersindo porque, sospecho, se le tambaleaban muchas cosas del ordenamiento de esta nuestra sociedad. Y yo... bien, yo había medio confirmado mis malos barruntos sobre el tema, sí, pero a pesar de ello me consolaba algo la posibilidad de haber encontrado una forma medianamente sencilla de entenderlo y explicarlo.
Volviendo a casa, Godofredo, que no sabía qué habíamos estado haciendo, pero, a pesar de su tecnología de cancelación de sonido ambiental, había visto una partida al Monopoly, nos preguntó:
- ¿Y bien? ¿Cómo ha ido el «experimento»?
- Pues ha ofrecido resultados experimentales malos. Parece que los seres humanos tenemos sanguijuelas infiltradas que nos drenan. - le dije yo.
- Vaya, hombre. Pues habrá que avisar a la gente. - se me rio él.
- Lo veo difícil. Llevan todos los oídos tapados. - contesté.
- Con tecnología de cancelación de sonido ambiental. - añadió Gumersindo quien, por una vez, al menos por una vez, estaba en sintonía conmigo.
Durante siglos en la historia de la humanidad la usura (préstamo con intereses) ha estado penada legalmente, incluso con la muerte, en muchas sociedades. Parece que nuestros ancestros, quizá más en consonancia con el no infinito mundo en que vivimos, lo hacían por algo.
Recuérdelo, amable lector, la próxima vez que alguien le dé la tabarra explicándole con pelos y señales todo lo que FalsiMedia ha dicho sobre los orígenes de la crisis: que si las hipotecas NINJA, que si las inversiones basura, que si los rebotes de capital de unas cuentas a otras, que si la coyuntura taxonómica linfolítica ribonucléica, etc. Puede que haya una respuesta más simple: unos usureros ambiciosos que siempre quieren más se quedan con todo, incluso con más de todo, porque hasta quieren lo que tendremos mañana. Por eso nos prestan con la obligación de devolverles más de lo que nos han dado, más de lo que obtendremos, más de lo que habrá.
La razón de fondo: el dinero fiduciario. Los préstamos con intereses puede que estén en el origen de la miseria que se nos viene encima.
Para ampliar información:
- 2009-05-29 - Colapso Energético y Financiero - Algo Más que una Crisis Ninja - Pedro Pérez Prieto : Un mundo cuya Naturaleza (la capacidad de explotar su riqueza) se podría decir que crece a un ritmo del 3% anual como mucho, no puede dar créditos a más de ese 3% anual.
- 2006-04 - Quiero Toda la Tierra Más el 5 por ciento : Otra explicación, más profusa esta, de la bestialidad que es permitir los préstamos con intereses.
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"El capital debe protegerse a sí mismo de todas las maneras posibles, por combinación y legislación. Las deudas se deben exigir, los bonos e hipotecas deben exigirse lo más rápido posible. Cuando, por los procesos de la ley, la gente pierda sus hogares, se volverán más dóciles y se gobernará más fácilmente con la influencia del brazo fuerte del gobierno, aplicado por una potencia central monetaria bajo el control de los principales financistas.
Esta verdad es bien conocida entre nuestros principales hombres ahora empeñados en formar un imperio financiero para gobernar el mundo.
Dividiendo a los votantes a través del sistema político partidario, podemos hacer que pierdan su energía en luchar sobre cuestiones sin importancia real. Así, mediante acciones discretas podemos asegurar para nosotros lo que ha sido tan bien planeado y tan exitosamente ejecutado."
[Revista del banquero de los E.E.U.U. del 25 de agosto 1924]
"Los pocos que pueden entender el sistema (cheques y créditos) estarán tan interesados en sus beneficios, o serán tan dependientes de sus favores, que no habrá oposición por parte de ese grupo. Mientras que, por otra parte, la gran cantidad de gente mentalmente incapaz de comprender la enorme ventaja que el capital deriva [N. del T: obtiene o roba] del sistema, llevará sus cargas sin queja y quizás sin incluso sospechar que el sistema es hostil (que hace daño) a sus intereses."
[Extracto de una carta escrita por Rothschild Brothers de Londres a una firma de banqueros de Nueva York el 25 de junio de 1863]
"Pienso que las entidades bancarias son más peligrosas para nuestras libertades que todos los ejercitos listos para el combate. Si el pueblo estadounidense permite un día que los bancos privados controlen su moneda, los bancos privados, y todas las entidades que florecerán en torno a ellos, privarán a los ciudadanos de lo que les pertenece, primero con la inflación y más tarde con la recesión, hasta que sus hijos se despierten, sin casa y sin techo, sobre la tierra que sus padres conquistaron."
[Extracto de una carta que Thomas Jefferson, tercer Presidente USA, envió en 1802 a Albert Gallatin, entonces Secretario del Tesoro]
"La batalla que se ha filtrado bajo los siglos y que tendrá que ser luchada más pronto o más tarde es la de la gente vs. los Bancos."
[Lord Acton - Lord Jefe de Justicia de Inglaterra - 1875]
"usura. (Del lat. usūra):
1. f. Interés que se lleva por el dinero o el género en el contrato de mutuo o préstamo."
[Diccionario de la Real Academia de la Lengua Española]
- Bueno, venga ya, ¿quieres ponerte un sombrero de copa, también, para darle más realismo a la cosa?
El que había hablado era mi buen amigo Gumersindo Amador. Estaba sentado en una mesa junto a mí y otro amigo nuestro, llamado Godofredo, que llevaba unos auriculares en las orejas y escuchaba "el partido" (como no entiendo mucho de estas cosas, yo no sé si cuando alguien escucha "el partido" se trata siempre del mismo partido, pero prefería no preguntar). Se suponía que íbamos a hacer un experimento de economía, nada menos. O más bien un experimento para torpes, a ver si así lograba yo entender el tema de los créditos fiduciarios.
- Tú deja, Gumersindo, que esto puede seros formativo. Bueno, serte - dije yo mirando a Godofredo, que parecía un poco como en trance.
Habíamos traído a Godofredo porque yo estimé que dos jugadores pudiera ser poco para representar el "universo de población". Él se había prestado a ello si le dejábamos llevar los auriculares esos, que decía que eran un modelo de no sé qué tecnología de cancelación de ruido ambiente que te aisla aún más del mundo exterior. En cuanto a Gumersindo, había venido más que nada porque, en su fuero interno, sabe que no es la primera vez que le enseño algo aunque de partida parezca que estoy haciendo alguna cosa rara. De hecho, tengo que confesar que, en un primer vistazo, yo casi siempre parezco estar haciendo o estar hablando de alguna cosa rara. Así que cuando le dije de jugar al Monopoly no se extrañó mucho que digamos.
En realidad al Monopoly siempre habíamos jugado sentados en el suelo, pero ya se sabe, los años no perdonan y la espalda se queja, así que a la mesa tocaba. Comencé a repartir el dinero inicial, sacándolo de la caja ("la banca", supongo que procedía llamarla, un nombre muy apropiado, me pareció).
- Bien, - dije yo - como de partida los jugadores no tenemos ni un dólar, pues la banca nos hace un préstamo inicial de crédito al diez por ciento anual, de mil dólares a cada uno, y que el año sean doce turnos de juego, así que al primer año habrá que devolver 1100, o como te esperes al segundo, pues peor para tí, porque serán 1200 los que tendrás que devolver, y así ¿de acuerdo?
- Sí, de acuerdo. - dijo Gumersindo. Me pareció que ya se me impacientaba. Pues empezábamos bien.
Godofredo no dijo ni mu. Estaba con la mirada perdida, así que me atuve a lo del "quien calla otorga", y nos dí 1000 dólares ($) a cada uno, que saqué, claro, de la banca. Godofredo miró el fajo de billetes cuando se lo pusimos delante, y lo dejó en la mesa sin tocarlo.
Y nos pusimos a jugar, como cuando niños. Verán ustedes, para quien no sepa muy bien cómo va el Monopoly, básteles saber que uno tira sus dados para avanzar por el tablero y, en función de las casillas en las que caiga la ficha, unos jugadores ganan dinero de otros (dinero que han de pagarles los otros), y también ganan (de la banca) o pierden, pero de manera más o menos aleatoria: que si uno cae en la carcel, a pagar 5$ (a la banca), que si cae en una cartita de esas que le dan una herencia, gana 3$ (de la banca), etc.
A Godofredo, claro, le tirábamos los dados nosotros, le movíamos la ficha y le manejábamos el dinero, mientras él ni se inmutaba. Seguro que no tiene nada que ver, pero me acordé en aquel momento de que Godofredo estaba casado. Al menos no daba problemas, que ya les contaré otro día de un amigo de Gumersindo que de niño esnifaba pegamento y quemaba gasolina en su habitación, ya.
De modo que el estado inicial de la cosa dineraria era:
Yo: 1.000$
Gumersindo: 1.000$
Godofredo: 1.000$
Total: 3.000$
Pero hete aquí que al año de juego (12 turnos, ya saben), Gumersindo, que en realidad cuando deja de pensar con las emociones (o sea, cuando piensa) de tonto no tiene un pelo, se dio cuenta de algo interesante:
- Pero vamos a ver, esto está mal.
- ¿Qué es lo que está mal? - dije yo.
- !UY¡ - habló, por primera vez, Godofredo.
Ambos lo miramos.
- Casi entra. - nos dijo sonriente. Se trataba de algo de "el partido". Ya decía yo.
- Seguro que usa los auriculares esos con tecnología de cancelación de sonido ambiental para no oír a su mujer, en casa. - dije yo maliciosamente. - Pero ¿qué me decías, Gumersindo?
- Que aquí hay trampa. - continuó Gumersindo, volviendo a lo nuestro.
El estado del evento moneteril era:
Yo: 1.050$
Gumersindo: 980$
Godofredo: 1.030$
Total: 3.060$
- ¿Trampa? ¿Cómo que trampa? No empecemos, ¿eh? - dije yo. Gumersindo de niños siempre me decía que yo hacía trampa cuando jugábamos a los juegos, así que tuve un repentino "déja vu", sea lo que sea eso.
- Que no, que no digo eso, - respondió él, intuyendo mi "déja vu", aunque tampoco sabía lo que era eso - que digo que aquí en «un año» no hemos ganado bastante dinero como para devolver los 1.100$ por cabeza que tenemos que devolver cada uno. Yo creí que para estas alturas ya tendría yo 1.500$ por lo menos, y así devolvía el préstamo de la banca esa, y me quedaba con 400$. Pero es que ni quedándome con una mano alante y otra atrás. No me llega.
- Bueno, si quieres jugamos otro año más.
- Sí, hombre, que te lo has creído.
- O dos. O tres. - insistí yo.
- Tururú - se cerró en banda él - que cada año que pasa hay que devolver más. Que has empezado mal. Que ya he hecho yo cuentas y he visto la trampa.
- Bueno, ¿y cuál es la trampa? - dije yo.
- Pues muy fácil: que los préstamos son a un interés del diez por ciento, y los jugadores aquí no incrementamos nuestra riqueza total en diez por ciento, sino en mucho menos. Eso si es que la incrementamos, que tampoco me ha quedado claro.
- ¡GOL! - dijo Godofredo. Pero lo dijo como quien dice "Me han diagnosticado un cáncer de omóplato". Yo creía que los goles esos se decían con alegría.
A continuación el experimento científico se interrumpió un poco, mientras Gumersindo se interesaba por el asunto del gol ese. Yo me enteré del tema en función de la atención que presté, así que poca cosa. Al menos aproveché el cambio de temática para que siguiéramos con lo nuestro, y probáramos un par de años de juego más, a ver qué pasaba.
En tres años más, o sea, cuatro años desde que empezamos, la cosa estaba así:
Yo: 1.430$
Gumersindo: 870$
Godofredo: 1.140$
Total: 3.440$
Gumersindo estaba ya que echaba chispas. Yo que lo conozco sé que era por ir el último, pero él, empeñado en demostrar que la cosa era un timo, me salió con otra lección de economía:
- Pero si es que mira: el mundo de juego tiene 3.000$ iniciales sumando lo que tenemos los tres, y al año hay que devolver 3.300$. Entre todos, claro. - dijo acalorado.
- ¿Y qué? - dije yo.
- Pues que no llegamos a 3.300$ entre los tres. La riqueza del mundo de juego, o sea, la nuestra, no se incrementa tan rápido como los intereses a pagar. Quizá alguno de nosotros llegue a tener bastante para quitarse la deuda con la banca de encima, pero será a costa de que lo hayan perdido los demás. Es decir, que la banca esa nos chupa la sangre. - dijo señalando a la caja, donde estaba el total del dinero del juego - No se pueden dar créditos cobrando luego un interés mayor del incremento esperado para la riqueza del mundo de juego. - concluye con, debo decir, una frase bastante académica. Al menos para él.
- Tienes razón. - admito yo - Incluso, si tenemos en cuenta que quizá la riqueza total del mundo de juego puede que ni tan siquiera se incremente, creo que la banca ni siquiera debería dar préstamos con intereses.
- Claro. Me alegra que lo hayas entendido. - sonríe él ufano.
- Quizá con el mundo real debería hacerse algo parecido, ¿no crees? - le golpeo yo a traición, como me gusta hacerle.
- ¿Qué? - me mira como si me hubiera vuelto loco. Cosa que hace con mucha frecuencia.
- Vamos, eso me parece a mí. - respondo yo para dejarlo pensar.
- Pero... pero... pero ¿qué tiene que ver el mundo real con el Monopoly este? - me dice convencido de que ya estoy desbarrando.
- Pues que en el mundo real también se dan préstamos. - respondo yo.
- Sí... sí... muy bien, sí, pero... pero... - se me atasca él.
- Y a esos intereses. O incluso mayores. - sigo yo.
- Bueno... bueno... sí, pero... - Gumersindo andaba como el que descubre que JesuCristo se ha reencarnado en el último novio de Ana Obregón.
Ahí se quedó la cosa. Acabamos medio apesadumbrados, como quien dice. Godofredo porque al parecer había perdido "el partido" (se supone que él no jugaba, que para eso estaba escuchándolo desde otro sitio, pero a pesar de ello él usaba esa expresión), Gumersindo porque, sospecho, se le tambaleaban muchas cosas del ordenamiento de esta nuestra sociedad. Y yo... bien, yo había medio confirmado mis malos barruntos sobre el tema, sí, pero a pesar de ello me consolaba algo la posibilidad de haber encontrado una forma medianamente sencilla de entenderlo y explicarlo.
Volviendo a casa, Godofredo, que no sabía qué habíamos estado haciendo, pero, a pesar de su tecnología de cancelación de sonido ambiental, había visto una partida al Monopoly, nos preguntó:
- ¿Y bien? ¿Cómo ha ido el «experimento»?
- Pues ha ofrecido resultados experimentales malos. Parece que los seres humanos tenemos sanguijuelas infiltradas que nos drenan. - le dije yo.
- Vaya, hombre. Pues habrá que avisar a la gente. - se me rio él.
- Lo veo difícil. Llevan todos los oídos tapados. - contesté.
- Con tecnología de cancelación de sonido ambiental. - añadió Gumersindo quien, por una vez, al menos por una vez, estaba en sintonía conmigo.
Durante siglos en la historia de la humanidad la usura (préstamo con intereses) ha estado penada legalmente, incluso con la muerte, en muchas sociedades. Parece que nuestros ancestros, quizá más en consonancia con el no infinito mundo en que vivimos, lo hacían por algo.
Recuérdelo, amable lector, la próxima vez que alguien le dé la tabarra explicándole con pelos y señales todo lo que FalsiMedia ha dicho sobre los orígenes de la crisis: que si las hipotecas NINJA, que si las inversiones basura, que si los rebotes de capital de unas cuentas a otras, que si la coyuntura taxonómica linfolítica ribonucléica, etc. Puede que haya una respuesta más simple: unos usureros ambiciosos que siempre quieren más se quedan con todo, incluso con más de todo, porque hasta quieren lo que tendremos mañana. Por eso nos prestan con la obligación de devolverles más de lo que nos han dado, más de lo que obtendremos, más de lo que habrá.
La razón de fondo: el dinero fiduciario. Los préstamos con intereses puede que estén en el origen de la miseria que se nos viene encima.
Para ampliar información:
- 2009-05-29 - Colapso Energético y Financiero - Algo Más que una Crisis Ninja - Pedro Pérez Prieto : Un mundo cuya Naturaleza (la capacidad de explotar su riqueza) se podría decir que crece a un ritmo del 3% anual como mucho, no puede dar créditos a más de ese 3% anual.
- 2006-04 - Quiero Toda la Tierra Más el 5 por ciento : Otra explicación, más profusa esta, de la bestialidad que es permitir los préstamos con intereses.
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jueves, 13 de agosto de 2009
Los Recortes de Prensa de «El Chafardero Indomable» - Parte de Guerra de la Gripe Porcina A o Como se Llame Ahora
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Un nuevo caso de muerte por Gripe A en Valdemorrillo del Centeno. El fallecido, un hombre de una edad que tiene poca importancia para el caso, se había autoamputado la mitad de su cuerpo, hueso sacro para abajo, con una motosierra propiedad de su vecino. «Según todos los indicios, estaba leyendo el Quijote y quiso probar el Bálsamo de Fierabrás ese, siguiendo las indicaciones literales del libro», han declarado fuentes policiales. A pesar de la gravedad de las otras heridas, la Ministra de Sanidad ha declarado: «Esto es un caso claro de muerte por Gripe A».
Esta muerte se une a la del trabajador de la Central Nuclear de Garoña que cayó la semana pasada en la cubeta del reactor cuando ésta estaba a 47 por 10 elevado a 28 grados centígrados. Fuentes no identificadas han declarado: «Le vino un estornudo que rompió la barandilla». La Ministra de Sanidad fue tajante en sus declaraciones: «Vamos, que si no era Gripe A, que venga aquí Dios y lo vea. Porque no se puede hacer la autopsia a cadáveres atomizados, que si no...».
Así mismo ya van por 834.459 los casos de Gripe A en Matillas Verdes, población de Murcia, cuatro de ellos confirmados. Preguntada la Ministra de marras por el hecho de que no haya tanta población inscrita en el censo de esta localidad, ha dicho: «Los rumanos. Eso son los rumanos, seguro, que es que están por todas partes, los nómadas esos».
El Gobierno tiene ya encargadas a la empresa propiedad de la familia de la Ministra 945 millones de vacunas, cantidad necesaria para prever la posibilidad de una posible conversión al islam («Este es el Gobierno de la tolerancia religiosa» se repite desde Moncloa) de los 45 millones de españoles, lo que conllevaría su adopción de un posible harén con 20 mujeres. Ante el hecho de que sólo la mitad de la población española sean varones, la Ministra aclara: «Bueno, eso es ahora. Recuerden lo de las operaciones de cambio de género.». El costo de estas vacunas irá a cargo del Erario Público.
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Un nuevo caso de muerte por Gripe A en Valdemorrillo del Centeno. El fallecido, un hombre de una edad que tiene poca importancia para el caso, se había autoamputado la mitad de su cuerpo, hueso sacro para abajo, con una motosierra propiedad de su vecino. «Según todos los indicios, estaba leyendo el Quijote y quiso probar el Bálsamo de Fierabrás ese, siguiendo las indicaciones literales del libro», han declarado fuentes policiales. A pesar de la gravedad de las otras heridas, la Ministra de Sanidad ha declarado: «Esto es un caso claro de muerte por Gripe A».
Esta muerte se une a la del trabajador de la Central Nuclear de Garoña que cayó la semana pasada en la cubeta del reactor cuando ésta estaba a 47 por 10 elevado a 28 grados centígrados. Fuentes no identificadas han declarado: «Le vino un estornudo que rompió la barandilla». La Ministra de Sanidad fue tajante en sus declaraciones: «Vamos, que si no era Gripe A, que venga aquí Dios y lo vea. Porque no se puede hacer la autopsia a cadáveres atomizados, que si no...».
Así mismo ya van por 834.459 los casos de Gripe A en Matillas Verdes, población de Murcia, cuatro de ellos confirmados. Preguntada la Ministra de marras por el hecho de que no haya tanta población inscrita en el censo de esta localidad, ha dicho: «Los rumanos. Eso son los rumanos, seguro, que es que están por todas partes, los nómadas esos».
El Gobierno tiene ya encargadas a la empresa propiedad de la familia de la Ministra 945 millones de vacunas, cantidad necesaria para prever la posibilidad de una posible conversión al islam («Este es el Gobierno de la tolerancia religiosa» se repite desde Moncloa) de los 45 millones de españoles, lo que conllevaría su adopción de un posible harén con 20 mujeres. Ante el hecho de que sólo la mitad de la población española sean varones, la Ministra aclara: «Bueno, eso es ahora. Recuerden lo de las operaciones de cambio de género.». El costo de estas vacunas irá a cargo del Erario Público.
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martes, 11 de agosto de 2009
Dificultades Intergeneracionales en la España de Hoy - Explicación Abreviada
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"El problema con la familia es que los hijos abandonan un día la infancia, pero los padres nunca dejan la paternidad."
[Maestro Indio Osho - Místico Espiritual Hindú]
Estaba yo el otro día intentado escribir un artículo para esta mi humilde página web en el que explicara las complicaciones inherentes a la paternidad, mayormente de cara a aclararle la empanada mental a quienes son o pretenden ser padres, y no entienden más punto de vista que el del "A ver si te casas ya, y sigues el ciclo vital de la mayoría de ganado de la sociedad".
Pensando, pensando, rememoré las mil (es un decir, seguro que son más) razones que hacen que la paternidad no sea, conforme pasa el tiempo, el prado de rosas que uno se pensaba. Planifiqué otras mil (a ojo, pero tirando por debajo) formas de explicar el cuidado y respeto que se debe tener en el trato con los hijos. Escribí múltiples (sí, lo han adivinado, mil o más) consejos y sugerencias para eso de evitar hacerles de por sí la vida más dura tanto a padres como a hijos.
Pero aquello no encajaba. Había que cambiar el texto resultante, porque parecía largo, complejo y hasta retorcido, y ya bastante me extiendo a veces en mis soliloquios. Hacía falta algo más resumido que permitiera visualizar a un potencial padre lo que le esperaba. De modo que, como suelo hacer cuando trato de huír de las facetas complejas y retorcidas que anidan en mi alma, acudí a recibir ayuda de mi buen amigo Gumersindo Amador, que otra cosa no, pero buen amigo sí que es:
- Oye, Gumersindo, tú vives con tus padres, en el domicilio familiar, ¿no? - le dije.
- Pues sí, así es. La vida está imposible para tener su propia vivienda y no me dan mucho por culo. - respondió el.
Gran verdad es aquello de que la verdad es concreta.
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"El problema con la familia es que los hijos abandonan un día la infancia, pero los padres nunca dejan la paternidad."
[Maestro Indio Osho - Místico Espiritual Hindú]
Estaba yo el otro día intentado escribir un artículo para esta mi humilde página web en el que explicara las complicaciones inherentes a la paternidad, mayormente de cara a aclararle la empanada mental a quienes son o pretenden ser padres, y no entienden más punto de vista que el del "A ver si te casas ya, y sigues el ciclo vital de la mayoría de ganado de la sociedad".
Pensando, pensando, rememoré las mil (es un decir, seguro que son más) razones que hacen que la paternidad no sea, conforme pasa el tiempo, el prado de rosas que uno se pensaba. Planifiqué otras mil (a ojo, pero tirando por debajo) formas de explicar el cuidado y respeto que se debe tener en el trato con los hijos. Escribí múltiples (sí, lo han adivinado, mil o más) consejos y sugerencias para eso de evitar hacerles de por sí la vida más dura tanto a padres como a hijos.
Pero aquello no encajaba. Había que cambiar el texto resultante, porque parecía largo, complejo y hasta retorcido, y ya bastante me extiendo a veces en mis soliloquios. Hacía falta algo más resumido que permitiera visualizar a un potencial padre lo que le esperaba. De modo que, como suelo hacer cuando trato de huír de las facetas complejas y retorcidas que anidan en mi alma, acudí a recibir ayuda de mi buen amigo Gumersindo Amador, que otra cosa no, pero buen amigo sí que es:
- Oye, Gumersindo, tú vives con tus padres, en el domicilio familiar, ¿no? - le dije.
- Pues sí, así es. La vida está imposible para tener su propia vivienda y no me dan mucho por culo. - respondió el.
Gran verdad es aquello de que la verdad es concreta.
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lunes, 10 de agosto de 2009
Apologías del Absurdo - Rubalcaba Reloaded
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"Huyan y recen."
[Medidas tomadas por el gabinete gubernativo de George W. Bush ante la inminente llegada del huracán Katrina a Nueva Orleans]
Me suelta el otro día la radio, a través del ministro Rubalcaba, una salida (añádase "por peteneras" si el lector así lo decide después de leer este artículo) del gobierno de España consistente en aconsejar que en la agenda de nuestro teléfono móvil llevemos anotado y fácilmente accesible el nombre de aquella persona a quien, caso de sufrir accidentes varios, deben llamar quienes nos socorran (si es que, tal y como está nuestra sociedad con esto del individualismo y la competitividad, nos socorre alguien, que esa es otra). Por supuesto para dar esta noticia parece que montan su rueda de prensa y tal.
Pues muy bien, hombre. Pues buen trabajo. ¿Por qué no se me suben el sueldo otra vez, como hacen al comienzo de cada legislatura? Se ha quebrado trabajando esta vez aquí el Gobernarium.
Y yo esperándome una reducción de la jornada laboral para que así, al no trabajar como bestias de carga el día entero, esté uno más despejado en su quehacer y se reduzcan los accidentes laborales. O creyéndome que iban a anunciar obras de corrección del peraltado de las curvas a gran escala en todo el país, para reducir los accidentes automovilísticos. O potenciar el transporte público, que parece claramente comprobado que es mucho más seguro. O qué sé yo.
En fin... al menos no nos han pedido que recemos. Aunque quizá para la próxima nos aconsejen llevar en la cartera una estampita de San Hermenegildo, que, como todo el mundo sabe, es milagrosísimo.
Abnegado gobierno este, en su labor.
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"Huyan y recen."
[Medidas tomadas por el gabinete gubernativo de George W. Bush ante la inminente llegada del huracán Katrina a Nueva Orleans]
Me suelta el otro día la radio, a través del ministro Rubalcaba, una salida (añádase "por peteneras" si el lector así lo decide después de leer este artículo) del gobierno de España consistente en aconsejar que en la agenda de nuestro teléfono móvil llevemos anotado y fácilmente accesible el nombre de aquella persona a quien, caso de sufrir accidentes varios, deben llamar quienes nos socorran (si es que, tal y como está nuestra sociedad con esto del individualismo y la competitividad, nos socorre alguien, que esa es otra). Por supuesto para dar esta noticia parece que montan su rueda de prensa y tal.
Pues muy bien, hombre. Pues buen trabajo. ¿Por qué no se me suben el sueldo otra vez, como hacen al comienzo de cada legislatura? Se ha quebrado trabajando esta vez aquí el Gobernarium.
Y yo esperándome una reducción de la jornada laboral para que así, al no trabajar como bestias de carga el día entero, esté uno más despejado en su quehacer y se reduzcan los accidentes laborales. O creyéndome que iban a anunciar obras de corrección del peraltado de las curvas a gran escala en todo el país, para reducir los accidentes automovilísticos. O potenciar el transporte público, que parece claramente comprobado que es mucho más seguro. O qué sé yo.
En fin... al menos no nos han pedido que recemos. Aunque quizá para la próxima nos aconsejen llevar en la cartera una estampita de San Hermenegildo, que, como todo el mundo sabe, es milagrosísimo.
Abnegado gobierno este, en su labor.
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